Autodefensa: es un derecho importante y evidente que también puede ser una zona gris (difícil de probar) en el ámbito legal. Con el fin de protegerse a sí mismo y a las personas que ama, debes saber la posición del estado de Georgia en cuanto a la defensa propia, y cómo evitar que esta misma provisión de ley se vuelva en contra suya convirtiéndose en asalto o agresión.

¿Qué es la autodefensa?

Según la definición que se encuentra en “The People’s Law Dictionary”, la autodefensa es “el uso de fuerza razonable para protegerse a sí mismo o a los miembros de la familia de daños corporales por el ataque de un agresor, si el defensor tiene razones para creer que él/ella/ellos están en peligro”. La descripción continúa diciendo que el nivel de fuerza utilizado para defenderse a sí mismo debería ser aproximadamente equivalente a la cantidad de fuerza con la que se les amenaza. En otras palabras, si bien es legal utilizar un bate de béisbol para protegerse de los golpes de un agresor, no es apropiado usar un cuchillo o una pistola. La intención de la autodefensa es detener el ataque y evitar que el daño llegue a uno mismo o a un tercero, no para escalar el encuentro. Sin embargo, si la fuerza letal es utilizada, entonces la fuerza letal puede ser usada en su defensa.

La ley de autodefensa de Georgia incluye lo que comúnmente se conoce como una cláusula de “stand your ground”. Mientras que muchos estados permiten el uso de la fuerza en defensa propia sólo si es imposible escapar de la situación, el estado de Georgia permite que la parte amenazada se defienda sin primero tener que retirarse.

Complicaciones en la Corte

A primera vista, el concepto de autodefensa puede parecer autoexplicativo o intuitivo. En la corte, sin embargo, la “autodefensa” es una excusa común cuando se enfrentan cargos por agresión o asalto, y es el jurado el que determina quién es el agresor. La ley del estado de Georgia considera “agresión” cualquier intento de herir a otra persona o dar a otra persona una causa razonable para creer que están en peligro de ser agredidos. En otras palabras, el agresor no necesita entrar en contacto físico con la víctima; las amenazas pueden ser verbales o pueden ser acciones que provoquen temor a ser agredido.

Por ejemplo, el Sr. A puede, en circunstancias amenazantes, golpear primero y herir al Sr. B, y parecer el presunto agresor. El Sr. B puede entonces acusar al Sr. A de agresión. (“Agresión” implica contacto físico que es intencionalmente provocado o con intención de infligir daño). Cuando el Sr. A ofrece su argumento de autodefensa, entonces el abogado del Sr. A tiene que probar que el Sr. B fue el agresor inicial (es decir, culpable de “Asalto”) y que el Sr. A tenía “causa razonable” por sus acciones hacia el Sr. B, en cada momento de la situación y a medida que aumentaba; y así demostrar que la respuesta de su cliente a la situación estaba justificada.

La naturaleza compleja de los casos de autodefensa exige un nivel excepcional de pericia por parte del abogado defensor. Nuestros abogados tienen las habilidades estratégicas para construir la defensa de su caso. Si usted ha sido acusado de un crimen violento mientras usted se protegía o a otros de la agresión, llámenos inmediatamente al: (404)973-2594. Estamos comprometidos a preparar la más fuerte defensa legal para proteger su libertad y su futuro.

Leave a Reply